Crisis revolucionarias y revoluciones en crisis

por Luis Britto García / Resumen Latinoamericano, 24 julio
2016.- Demanda relativa y crisis absoluta.-Las crisis, verificó Marx, son
inherentes al sistema capitalista. Éste produce hasta que la oferta de bienes
rebasa la demanda relativa de quienes disponen de dinero para comprarlos. En
ese momento, aunque siga insatisfecha la demanda absoluta (la de quienes
necesitan bienes y no tienen con qué
adquirirlos) los mercados se paralizan, los empresarios pequeños y medianos
quiebran, los trabajadores son despedidos y los grandes capitales crecen
devorando los activos de sus competidores arruinados. Las crisis, profetizó
Marx, serán más frecuentes y más demoledoras y concentrarán cada vez más el
capital en un número menor de manos. Y
seguirán ese proceso de concentración implacable, hasta que en la última de ellas los expropiados expropien a
los expropiadores.
Crisis, revoluciones y contrarrevoluciones
Las crisis, entonces, son por definición preámbulo de revoluciones. Graves crisis
económicas, sociales y políticas precedieron al estallido incluso de revoluciones burguesas como la Inglesa y la
Francesa; también de las Independencias americanas y luego de las revoluciones socialistas, como la Comuna de
París, la Soviética, la China, la Cubana, la Vietnamita, la Sandinista, y pare
usted de contar. Crisis es viento huracanado,
que cuando las izquierdas no están a su altura, es
aprovechado por las derechas. Si éstas manejan bien los aparatos
ideológicos que monopolizan, pueden convencer a las masas de que la miseria que
la crisis genera no se debe al capitalismo, sino a factores incidentales:
grupos demográficos supuestamente inferiores, inmigrantes, izquierdistas,
amenazas externas. En medio de crisis surgieron los fascismos japonés, alemán,
italiano, español y en general europeos. Una crisis favoreció el neoliberalismo
inglés que desmanteló las industrias británicas para dedicar el país al
parasitismo financiero; otra impulsó las presidencias republicanas estadounidenses que llevaron a su apogeo las guerras de
saqueo y la tercerización laboral con maquilas off shore que dejaron a la
potencia del Norte sin industrias y sin empleos. La actual crisis planetaria es
una oportunidad del tamaño del mundo. Si las izquierdas hicieran su tarea, no
deberíamos estar leyendo sobre paquetes neoliberales sino sobre
insurrecciones. Una revolución es una
crisis bien utilizada.
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